lunes, 4 de abril de 2011

el desenlance (o cómo dibujar un punto y final)

Yo creo que con una de las cosas que más fantasea el ser humano es con su propia muerte. Mejor dicho, la "celebración" de su propia muerte. Supongo que no soy muy osado al afirmar que todos lo hemos pensado alguna vez. Aunque sólo sea imaginar cómo nos gustaría que fuera o adivinar quién asistiría.

 Nadie quiere morir, o nadie debería quererlo. Tenemos un regalo y debemos aprovecharlo. Aún así, estos pensamientos son inevitables. Quizá es por esa curiosidad ante lo desconocido, y es que a ciencia cierta sabemos que no estaremos presentes, aunque nos encantaría. Se empieza por los asistentes y acabas por el color de las flores que quieres.

En mi caso lo tengo bastante claro, cómo lo quiero y a quién quiero. Quiero música, quiero que mi entierro tenga una puta banda sonora. Bonita, lenta, que parezca muy dramática, pero que en el fondo sea alegre y positiva. No quiero a nadie cabizbajo o llorando, no, quiero que la gente esté bien, que sonría mientras recuerdan los buenos momentos (o los malos que se han superado). Quiero, desde donde quiera que esté, escuchar anécdotas, que me critiquen sanamente. Quiero sentirlo, sentirme que he sido especial y sentir que he ayudado a que la vida de alguien lo sea un poquito más.

Por supuesto, quiero que haya alcohol de por medio, las mejores marcas para mi familia y amigos. Quiero que mis amigas se pongan guapísimas, y que vayan en tacones y con unas gafas de sol tremendas. Quiero que Cristian me lea algo. Y quiero que, finalmente, se vayan todos juntos a tomar café (un mitá, a mi salud).

Tampoco pido tanto. Y tú, ¿cómo lo imaginas?  




sábado, 19 de marzo de 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

AGP-SCQ

Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
Dicho así suena demasiado drástico (y un poco triste). Pero en cierto modo, dice una gran verdad. 


Aún así, se hace por puro placer. Te apetece darte el gustazo, ¿a quién no le gusta viajar y conocer nuevos lugares? Un aire diferente, nuevas caras, otras calles que descubrir, otro tipo de gente a la que observar... y también nuevas tonterías que coleccionar, por qué no.

También he leído otra frase por ahí que dice que los mejores momentos de un viaje son el antes y el después. Y también tiene su parte de razón. Los nervios de hacer la maleta, de no perder el avión. Además de las compras de última hora y la realización del típico planning que luego te pasas por el forro. 
Y el momento de vuelta, donde gracias a conversaciones a modo de recordatorio haces que todo lo que has vivido se te quede grabado para siempre. Y comentas, y ríes, un ¿te acuerdas de...? por aquí, un ¿y cuando...? por allá...

 

Sea como sea, tengo ya infinitas ganas de despertarme el día 20, coger mi maleta y junto con Ana, ponernos en marcha hacia el aeropuerto de Málaga. Subirme al avión, escuchar música, llegar, abrir los ojos y respirar el aire de Santiago de Compostela. Tengo claro que lo voy a aprovechar al máximo, siempre he querido visitar Galicia. Esta es mi oportunidad. Además de todo esto, voy a conocer en persona a una gran amiga.¡Así da gusto!
¿Lo mejor? Que ya queda menos de una semana. Vémonos nuns días, Santiago.

sábado, 12 de marzo de 2011

dance alone


I ain't crushing down, I ain't gonna drown
I won't let you tear up these eyes
I'm just gonna move, whole new attitude
I came here to get down
Looking fierce, looking slick
You can't play with this chick
DJ turn it up loud!

jueves, 24 de febrero de 2011

masquerade


Quédate con el cambio y arráncame las córneas en cada desencuentro. Yo hundiré la cuchara hasta tocar fondo mientras me inmolo el estómago y decoro este cuarto de un blanco persuasivo.


                       xxx