lunes, 14 de marzo de 2011

AGP-SCQ

Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
Dicho así suena demasiado drástico (y un poco triste). Pero en cierto modo, dice una gran verdad. 


Aún así, se hace por puro placer. Te apetece darte el gustazo, ¿a quién no le gusta viajar y conocer nuevos lugares? Un aire diferente, nuevas caras, otras calles que descubrir, otro tipo de gente a la que observar... y también nuevas tonterías que coleccionar, por qué no.

También he leído otra frase por ahí que dice que los mejores momentos de un viaje son el antes y el después. Y también tiene su parte de razón. Los nervios de hacer la maleta, de no perder el avión. Además de las compras de última hora y la realización del típico planning que luego te pasas por el forro. 
Y el momento de vuelta, donde gracias a conversaciones a modo de recordatorio haces que todo lo que has vivido se te quede grabado para siempre. Y comentas, y ríes, un ¿te acuerdas de...? por aquí, un ¿y cuando...? por allá...

 

Sea como sea, tengo ya infinitas ganas de despertarme el día 20, coger mi maleta y junto con Ana, ponernos en marcha hacia el aeropuerto de Málaga. Subirme al avión, escuchar música, llegar, abrir los ojos y respirar el aire de Santiago de Compostela. Tengo claro que lo voy a aprovechar al máximo, siempre he querido visitar Galicia. Esta es mi oportunidad. Además de todo esto, voy a conocer en persona a una gran amiga.¡Así da gusto!
¿Lo mejor? Que ya queda menos de una semana. Vémonos nuns días, Santiago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario