martes, 26 de octubre de 2010

la agenda que nunca tuve

Y es que va llegando el invierno y todo se pone gris, tenso, oscurece antes, se sienten las primeras bocanadas de aire frío... Y en lo personal, demasiados planes, trabajos y qué haceres. Desde que empezó el curso el cuatro de octubre no he parado de hacer cosas, podría estar asqueado pero muy en el fondo me alegro. Cuando tienes muchas cosas que hacer significa que, al menos, estás haciendo algo productivo. Pero claro, si tu cuerpo no está acostumbrado a los ajetreos flaquea y  tu escritorio empieza a coleccionar kleenexs usados. Echo de menos sentarme en esta silla vieja y ver como pasa el tiempo. Ahora es imposible, hay un caos tremendo en la agenda que nunca tuve. Y cuando esto pasa, lo único que puedes pensar es seguir respirando y sonreir, porque a fin de cuentas, no está tan mal.


1 comentario:

  1. Pues no, no está tan mal, yo no paro de quejarme por las pocas horas que tengo en la semana para no hacer nada, pero sé que si fuera de otra manera...me aburriria, al fin y al cabo en la vida hay que estar haciendo cosas, y cuando mires atrás por lo menos no vamos a sentir que nos estamos currando las cosas, esa sensación creo que es muy agradable sentirla^^

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