viernes, 7 de enero de 2011

la historia se repite


 Lo bonito de ver una película es que no sabes qué va a pasar, por eso nos jode tanto cuando alguien nos cuenta algo que no queremos saber, o peor aún, cuando nos desvelan el final de la película. La magia de las historias que nos cuentan está en la novedad, en lo inesperado, en aquello que la hace sorprendente. Otras veces, tienes la sensación de haberla visto ya, te suena la historia, la has escuchado/visto antes.
Y es que cuando una historia se repite despierta a la rutina, esa sensación de deja-vú que te aburre y te hace sentirte impotente por dentro; porque sabes que si esa película te hizo llorar la primera vez, con la segunda, a sabiendas que estás preparado, te volverá a pasar lo mismo. A nadie le gusta eso, y yo no soy una excepción.

domingo, 2 de enero de 2011

ley antiempatía

No podría ser de otra forma. Mi primera entrada de este nuevo año va a hablar de la dichosa Ley Antitabaco. Bien, no es que me agrade la idea porque es un tema muy tocho pero he estado leyendo un poco por Twitter lo que la gente comentaba acerca de la #leyantitabaco y los 140 carácteres de los que dispongo para contestar me están devorando el alma. 



Empecé a fumar a los 17 años, bajo mi propia elección. Empecé fumando un par de fiesta, alguno con mi amigo Adri, algo esporádico, hasta que compré mi primer paquete de tabaco (recuerdo que fue un LM Light). Desde entonces fumo todos los días. Lo sé, soy adicto, es algo que tengo muy presente. Pero  me excuso con que no hay nada mejor que tomar café, fumarse un cigarro y charlar con tus amigos.

También tengo amigos no fumadores y sé lo que significa para ellos estar tragádose humo gratuitamente. Yo no quiero joder la salud de nadie, obviamente. Y muchísimo menos a ellos. Lo que sí quiero, es que tal y como ellos hacen conmigo, los demás me respeten por fumador.

Me explico, estoy de acuerdo con la ley (todo lo que un fumador puede llegar a estarlo). Tendré que irme a la calle cuando quiera fumar; bien, qué remedio, son normas y hay que acatarlas. En lo que no estoy ni estaré jamás de acuerdo es que millones de personas me lleguen a tratar a mí y a otros millones más como escoria humana o gente de un nivel inferior. No voy a permitirlo. Yo por mi parte, cuando he fumado en la parada de autobús, por ejemplo, me he preocupado de que nadie se tragase mi humo, por simple respeto.  No quiero salir de un bar a fumar y ver que me miran por encima del hombro. Eso es lo único. En lugar de eso, deberían de arremeter contra un gobierno que siempre lo ha permitido; los fumadores hemos fumado por que nos dejaban fumar. Ahora que no es así, que aplaudan a quienes tengan que aplaudir y a nosotros,  los-que-nos-matamos-con-cada-cigarrillo, que nos dejen a nuesta bola.


jueves, 30 de diciembre de 2010

2010

Cuando un año acaba casi todos nos ponemos a hacer un balance, bueno o malo, que defina nuestro año. Nos creamos espectativas y retos para el que comienza, cruzamos los dedos para que sea mejor que el anterior o al menos, que no sea malo. Y hacemos bien, nunca está de más echar la vista atrás y darle vida a lo más preciado que tenemos: los recuerdos. Y como si de unos premios se tratasen, analizo yo mi dos mil diez.




Una película:
Sin duda, Toy Story 3. Once años han pasado desde la segunda entrega y su vuelta nos ha hecho sentir a todos como niños. Una película emotiva y grande, muy grande.

Tres discos:
Christina Aguilera - Bionic. El regreso de mi cantante favorita. Un disco que si bien no ha tenido todo el éxito que merecía sigue siendo el mejor del año. 
Sia - We Are Born. Un disco muy fresco que engancha. Positivo y colorido. 
The Saturdays - Headlines. Petardeo máximo, y del bueno.

Dos series:
Modern Family - Aunque empezara en septiembre de 2009, su apogeo ha sido este año. Por sus personajes, situaciones e historias; por hacer que me guste la comedia.
Grey's Anatomy - Porque a pesar de tener ya siete temporadas sigue siendo mi serie favorita, pero de lejos.

Una página web:
Publispain. Foro donde he conocido a maravillosas personas que ahora son mis amigos.

Dos experiencias:
- El rodaje de Párpados. Tres fines de semana muy intensos en los que aprendí muchísimo, en los que conviví con personas estupendas y a las que conocí aún mejor.
- Las sesiones de fotos, con las que he ido aprendiendo y mejorando poco a poco.

Un momento:
Diciembre, lloviendo, frío que pela, tres de la mañana y tres locos que se bañaron en una piscina comunitaria. No me resfrié, pero no me hubiera importado; fue una locura de las que molan.

Dos personas:
- Ana. Por formar parte de cada día de mi 2010. 
- Nuria. Por estar siempre ahí, siempre.

Dos meses:
- Enero. Un mes especial, diferente, de cobardía. Y que se queda en el recuerdo.
Diciembre. Un no parar de hacer cositas, rodeado de mucha gente.
 

Y ahora, si tuviera que decidir si ha sido bueno o malo creo que me quedo con lo primero. Muy mal lo tengo que pasar para considerar que un año ha sido malo, y por ahora, voy teniendo suerte.

domingo, 26 de diciembre de 2010

de cuando en cuando

 
La comunicación es una de las primeras cosas que aprendemos en la vida; es curioso que conforme vamos creciendo y asimilando palabras y aprendiendo a hablar menos sabemos lo que decir o cómo pedir lo que queremos de verdad. Al final no puedes evitar hablar de ciertas cosas. Hay cosas que no queremos escuchar. A veces hablamos porque no podemos estar callados más tiempo. Hay cosas que exceden a las palabras, son producto de la acción. A veces hablas porque no hay alternativa… otras cosas te las reservas; y no siempre, pero... de cuando en cuando algunas cosas hablan por sí solas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

it wouldn't be my world without you in it

Una de las mejores historias de amor del mundo de la tele merecía tener un hueco en este blog. Blair y Chuck, un amor casi-imposible que roza lo enfermizo. Son los protagonistas indiscutibles de la serie y semana tras semana nos regalan escenas tan edulcoradas como ésta que os enseño a continuación y que, sin duda, es una de las mejores de lo que va de cuarta temporada.

Gossip Girl 4x02 'Double Identity'

 
Blair: Changing your name doesn't change who you are.
Chuck: It's a good start. A chance to live simply, earn people's respect. Maybe become a person someone could love.
Blair: Someone did love you. And... you owe it to her and everyone else you're leaving behind not to run away. Which is what you're doing. And I don't think that great man you're talking about wanting to be is a coward. I think he would face up to what he did.
Chuck: I destroyed the only thing I ever loved.


Blair: I don't love you anymore. But it takes more than even you to destroy a Blair Waldorf.
Chuck: Your world would be easier if I didn't come back.
Blair: That's true. But it wouldn't be my world without you in it.

martes, 7 de diciembre de 2010

sólo hay un problema


(pulsa play)

Imagina la segunda planta de un pequeño piso, en el centro. Es bastante pequeño pero tenemos espacio para nuestras películas y series favoritas, eso es lo que cuenta. Las paredes del salón son rojas y un sofá, que si bien no es muy bonito, es el más cómodo en el que me haya sentado jamás. 



Como cada mañana, cuando me despierto entre nuestro nórdico beige, te sientas a mi lado. Abres tu portátil, y pones Kings Of Leon, un poco de Cary Brothers y otro de Damien Rice. Y me miras con los ojos aún pegados, sonríes y en ese preciso momento, como cada mañana, quiero comerte. Sabes cómo ganarme, y es que contigo, vivo en una maravillosa banda sonora.

En cuanto a mí, me encanta grabarte. ¿Te acuerdas del último vídeomontaje que hice? Habías recibido un correo importante de la universidad, con una muy buena noticia. Me mirabas a través de la cámara con esa sonrisa degolladora que te hace una mueca preciosa en la cara. Reías, hacías el loco, jugábamos al pilla pilla y acabamos tirados en el suelo, abrazados, mirándonos y en silencio. 
 
¿Sabes que me gusta de ti? La cara de concentración que pones al liarte un cigarro, la forma en la que me preparas el té por la tarde, cómo te tocas el piercing de la nariz, tus enfados cuando tarda el autobús, cómo mueves los dedos cuando tecleas, la facilidad que tienes para emocionarte, tu caligrafía, el olor de tu ropa...


 Pero, a veces...




 me entra miedo, agacho la cabeza y me quedo en silencio. 


[ ....]


Y me preguntas qué me pasa...




 Sólo hay un problema, cariño. Sólo tengo una cosa que recriminarte, y es que te lo reprocharía una y mil veces: ¿por qué no existes?.