domingo, 23 de enero de 2011

operación triunfo: el potorro de geno (gala 1)

Después de la gala de presentaciones, esta noche ha arrancado OT. Y lo ha hecho con una gala que prometía mucho después del reparto de canciones, pero que, ni por asomo, ha sido comparable a la primera gala de cualquier edición anterior. Y no por buena, obviamente.


 Una noche más Pilar Rubio ha vuelto a demostrar que no está preparada para un formato como éste. Lo dije la semana pasada, y lo digo ahora: Operación Triunfo le queda demasiado grande. Confío (no queda otra) en que gala tras gala se vaya desenvolviendo un poco mejor. A ver si se deja de sobreactuar tanto; es muy cansino ver su cara de sufrida cuando la situación se pone algo más seria o escuchar sus gritos cuando presenta alguna actuación.

Hay cosas de esta edición que no me quedan del todo claras. Primero de todo, la improvisación de las nominaciones y expulsiones. ¿Todavía no tienen claro cómo va a ser la mecánica? ¿Tan difícil es tenerlo claro antes de empezar con el programa? ¿Motivos de audiencia? En la gala de presentación dos expulsados no fueron suficientes y decidieron nominar a dos más, y ahora ¿otros dos? Referente al tema del favorito, ¿no se dijo en la rueda de prensa que este año no existiría la figura del favorito? ¿cómo coño se vota? También se dijo que las galas iban a ser temática, a lo X Factor y ni rastro. Demasiadas preguntas que aún están en el aire y que problablemente así se queden.

Las actuaciones han sido por lo general, normalitas-malas. Ninguna que destaque sobremanera. Aún así, las voy a comentar una a una por orden de la que más me ha gustado, a la que menos. Tras el salto, todas las actuaciones.

sábado, 22 de enero de 2011

Descubriendo a... Jessie J

Empiezo fuerte la entrada, y lo hago afirmando que Jessie J sin duda será (y lo es) la artista revelación de este año. Muchos no tendréis ni idea de quién es, pero eso se arregla fácil.


Jessie J es una cantante y compositora británica de 22 años. A lo largo de su corta, pero intensa, carrera ha escrito canciones para grandes artistas como Alicia Keys, Chris Brown, Justin Timberlake y Christina Aguilera. Fichada por Universal y sin tener aún su primer disco en el mercado, gracias al boca a boca, se está convirtiendo en, como ya dije antes, la artista revelación del 2011.

Y es que esta chica lo tiene todo. Una presencia escénica muy buena, unos directos de chapeau, un rollo muy guay y una voz que corta el hipo. Ha nacido para ser una artista, y se le nota a leguas.

Su primer single oficial, que ya suena en España gracias a EuropaFM, es 'Do It Like a Dude'. Una canción R&B con cortes hiphoperos. 

Si no la habéis escuchado aún poneros ahora mismito. Por lo pronto, yo os dejo aquí algunos vídeos de la señorita Jessie J.  

Atentísimos a su voz, no os dejará indiferente, eso seguro.




jueves, 20 de enero de 2011

blindness


Corazón que no ve, corazón que no siente.
(o la historia de cómo un corazón se quedó ciego)

martes, 18 de enero de 2011

adiós

Tú, en primer lugar.
Después tú.
Tú, también.
Y tú, obviamente.
Tú,
tú,
y tú. 
Todos vosotros.

Adiós.

domingo, 9 de enero de 2011

photoshoot: vanessa garcía

Hace mucho que no pongo ninguna foto por aquí, así que ya va siendo hora, ¿no?. En esta ocasión Vanessa García como modelo. Ha sido la última sesión que he hecho y la verdad es que estoy muy contento con el resultado. Aquí os dejo unas pocas. Opiniones, please.


   

   



viernes, 7 de enero de 2011

la historia se repite


 Lo bonito de ver una película es que no sabes qué va a pasar, por eso nos jode tanto cuando alguien nos cuenta algo que no queremos saber, o peor aún, cuando nos desvelan el final de la película. La magia de las historias que nos cuentan está en la novedad, en lo inesperado, en aquello que la hace sorprendente. Otras veces, tienes la sensación de haberla visto ya, te suena la historia, la has escuchado/visto antes.
Y es que cuando una historia se repite despierta a la rutina, esa sensación de deja-vú que te aburre y te hace sentirte impotente por dentro; porque sabes que si esa película te hizo llorar la primera vez, con la segunda, a sabiendas que estás preparado, te volverá a pasar lo mismo. A nadie le gusta eso, y yo no soy una excepción.

domingo, 2 de enero de 2011

ley antiempatía

No podría ser de otra forma. Mi primera entrada de este nuevo año va a hablar de la dichosa Ley Antitabaco. Bien, no es que me agrade la idea porque es un tema muy tocho pero he estado leyendo un poco por Twitter lo que la gente comentaba acerca de la #leyantitabaco y los 140 carácteres de los que dispongo para contestar me están devorando el alma. 



Empecé a fumar a los 17 años, bajo mi propia elección. Empecé fumando un par de fiesta, alguno con mi amigo Adri, algo esporádico, hasta que compré mi primer paquete de tabaco (recuerdo que fue un LM Light). Desde entonces fumo todos los días. Lo sé, soy adicto, es algo que tengo muy presente. Pero  me excuso con que no hay nada mejor que tomar café, fumarse un cigarro y charlar con tus amigos.

También tengo amigos no fumadores y sé lo que significa para ellos estar tragádose humo gratuitamente. Yo no quiero joder la salud de nadie, obviamente. Y muchísimo menos a ellos. Lo que sí quiero, es que tal y como ellos hacen conmigo, los demás me respeten por fumador.

Me explico, estoy de acuerdo con la ley (todo lo que un fumador puede llegar a estarlo). Tendré que irme a la calle cuando quiera fumar; bien, qué remedio, son normas y hay que acatarlas. En lo que no estoy ni estaré jamás de acuerdo es que millones de personas me lleguen a tratar a mí y a otros millones más como escoria humana o gente de un nivel inferior. No voy a permitirlo. Yo por mi parte, cuando he fumado en la parada de autobús, por ejemplo, me he preocupado de que nadie se tragase mi humo, por simple respeto.  No quiero salir de un bar a fumar y ver que me miran por encima del hombro. Eso es lo único. En lugar de eso, deberían de arremeter contra un gobierno que siempre lo ha permitido; los fumadores hemos fumado por que nos dejaban fumar. Ahora que no es así, que aplaudan a quienes tengan que aplaudir y a nosotros,  los-que-nos-matamos-con-cada-cigarrillo, que nos dejen a nuesta bola.