
Quédate con el cambio y arráncame las córneas en cada desencuentro. Yo hundiré la cuchara hasta tocar fondo mientras me inmolo el estómago y decoro este cuarto de un blanco persuasivo.
xxx

Quédate con el cambio y arráncame las córneas en cada desencuentro. Yo hundiré la cuchara hasta tocar fondo mientras me inmolo el estómago y decoro este cuarto de un blanco persuasivo.
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